Ir al contenido principal

Hablemos de ablactación

El alimento apropiado para el recién nacido es sin lugar a duda la leche materna, ya que esta contiene todos los nutrientes e inmunoglobulinas que el pequeño necesita, misma que en algunas ocasiones por alergias, intolerancias u otras condiciones fisiológicas en el recién nacido y algunas otras como escasa producción de leche en la madre (entre otros factores) puede ser sustituida por una formula de especialidad para tener una mejor asimilación por parte del bebé. Posterior a ello, las necesidades y requerimientos nutrimentales del bebé incrementan y es necesario incluir alimentos nuevos como es el caso de los purés y papillas, a este periodo de introducción de alimentos se le conoce como: Ablactación.

Este periodo es de vital importancia ya que de una correcta exposición a los alimentos dependerá el bienestar del bebé pero sobre todo repercutirá significativamente en su adultez. 

Pero entonces ¿Cómo saber qué alimentos ofrecer? para esto es muy importante reiterar que por lo menos durante los primeros 6 meses de vida la alimentación sea exclusiva de leche materna a libre demanda, posteriormente esta lactancia se puede complementar más no sustituir hasta 1 o 2 años de vida como lo indica la OMS (Organización Mundial de la Salud)

Lo ideal es comenzar con unas cuantas cucharadas de puré al día e ir incrementando de manera gradual, cabe mencionar que durante este periodo no se debe disminuir y/o modificar la cantidad de leche ofrecida. Estos purés se iniciarán con un solo alimento a la vez y con exposiciones consecuentes de 3 días, es decir: si vamos a introducir un alimento nuevo como la manzana, procuraremos ofrecerle puré únicamente de manzana durante 3 días consecutivos. La finalidad de hacerlo de este modo es que si existiera intolerancia o rechazo por parte del bebé sabremos exactamente qué alimento fue, además de que será más rápida su digestión. Si por el contrario hacemos papillas muy elaboradas al principio de la ablactación y se presenta malestar, no sabremos con exactitud qué alimento en particular lo ocasionó. Esta práctica únicamente se aplica en introducción de alimentos nuevos, si por ejemplo sabemos que el bebé tolera bien la zanahoria y queremos ahora probar con chayote, se podrán combinar sin ninguna restricción. 

Ahora bien, comenzaremos con la recomendación de la NOM 043 (Norma Oficial Mexicana) la cual nos sugiere que:

- De 0 a 6 meses: Lactancia exclusiva. Es muy frecuente durante esta etapa ofrecer alimentos para los que el bebé aún no está preparado como son: galletas, dulces, chocolates, alimentos cítricos, entre otros. Ofrecer estos y otros alimentos desencadenarán alergias y favorecerán el desarrollo de sobrepeso y obesidad en etapas adultas. 
- De 6 a 7 meses: a partir de esta edad se podrán ofrecer carnes como pollo, pavo, res y cerdo (esto evitará deficiencias de hierro y vitamina B12) además se podrá ofrecer frutas y verduras siempre y cuando se eviten a toda costa los cítricos. Se puede ofrecer cereales como el arroz, la tortilla y las pastas. Estos alimentos se ofrecerán en forma de puré sin quitar la cáscara de las frutas y verduras (a excepción de las que sea necesario pelar) se evitará el uso de sal y azúcar. Recordemos que el consumo de estos últimos es una práctica que realizamos porque ya estamos acostumbrados a la exposición de sal y azúcar, un bebé que apenas está conociendo los sabores no está acostumbrado a esta exposición, lo cual evitará el desarrollo de enfermedades en etapas más avanzadas. 
- De 7 a 8 meses continuaremos con las instrucciones anteriores, sin embargo incluiremos además leguminosas, como son: habas, lentejas, garbanzos y frijoles. 
- De 8 a 12 meses: la consistencia se cambiará a picados finos a tolerancia del bebé, continuaremos con las practicas anteriores y agregaremos derivados de lácteos y huevo.
- A partir del año, el pequeño ya está listo para incluir en la dieta familiar, ya podemos incluir cítricos y semillas. Con la recomendación de evitar en la medida de lo posible los irritantes y el picante.


Recordemos que de una correcta ablactación dependerá la presencia de obesidad, alergias y otras enfermedades en la adultez.    


Nos leemos en el próximo post con más información reelevante. 
Te saluda Narshelli Lozano, tu nutrióloga de cabecera. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bienvenido

Mi nombre es Narshelli (sí, ya sé que no es nada común, pero ya estoy aquí) soy nutrióloga de formación y siempre me ha gustado escribir de manera informal, hoy he decidido emprender este camino de la "bloggueada" con la intención de compartir mis conocimientos profesionales, mi opinión sobre algunos temas de interés, recetas de cocina (que luego invento y nunca anoto) y muchas muchas cosas más. Si quieres aprender y emprender este trayecto junto conmigo ¡Bienvenido!  Acopáñame y juntos caminemos en este recorrido, que créeme es muy largo.


Ensalada de espinacas con mango

¡Deja de hacer ensalada de lechuga con jitomate! el día de hoy te traigo esta deliciosa ensalada de espinacas con mango, es súper fácil de hacer. ¡Prúebala!
                                                                                 Ingredientes: 1 manojo de espinacas 1 mango maduro 60 gr de Queso panela o queso de cabra 5 nueces peladas Arándanos Ajonjolí
Procedimiento: Una vez lavadas y desinfectadas espinacas las trozaremos y vaciaremos en un refractario limpio y seco, posteriormente pelamos y cortaremos el mango en cubos pequeños, lo mismo hacemos con queso panela, mezclamos con las espinacas y agregamos los arándanos con las nueces trozadas, espolvoreamos el ajonjolí y listo! Es una excelente opción para acompañar los alimentos.
No es necesario aderezarla, pero puedes agregarle un chorrito de aceite de oliva extra virgen (recuerda que ese es recomendable consumirlo en crudo) o vinagre balsámico.